jueves, 31 de marzo de 2011

Música de la Intervención Francesa

Estas son unas de las canciones que siguen sonando hasta nuestros días, canciones que han sobrevivido desde el años de 1838 y que se tocaban durante la Primera Intervención Francesa.
Al igual que como pasa con las canciones independentistas, debido a que no se pudieron guardar todas, se fueron perdiendo y como consecuencia ahora son limitadas las que podemos escuchar .
A continuación presentamos algunas de las canciones que se tocaban en esa época.

Adiós Mamá Carlota


Alegre el marinero
Con voz pausada canta
Y el ancla ya levanta
Con extraño rumor

La nave va en los mares
Botanto cual pelota.
Adiós, mamá Carlota,
Adiós, mi tierno amor

De la remota playa
Te mira con tristeza
La estúpida nobleza
Del mocho y del traídor.

En lo hondo de su pecho
Ya siente su derrota;
Adiós, mamá Carlota
Adiós, mi tierno amor.

Acábanse en Palacio
Tertulias, juegos, bailes,
Agítanse los frailes
En fuerza del dolor.

 La chusma de las cruces
Gritando se alborota;
Adiós, mamá Carlota,
Adiós, mi tierno amor.

 Murmuran sordamente
Los tristes chambelanes,
Lloran los capellanes,
Y las damas de honor

El triste Chucho Hermosa
Canta con lira rota,
Adiós, mamá Carlota,
Adiós, mi tierno amor.

Y en tanto los chinacos
Ya cantan la victoria,
Guardando tu memoria,
Sin miedo ni rencor

Dicen mientras el viento
Tu embarcación azota:
Adiós, mamá Carlota,
Adiós, mi tierno amor.

Adiós, mamá Carlota,
Adiós, mi tierno amor.

Canto de chicana


Yo soy libre como el viento,
pero tengo dignidad,
adoro la libertad
con todo mi corazón.

Y de orgullo el alma llena,
declaro de buena gana
que soy pura mexicana,
nada tengo de español.

- Mocho por mi beep.
- ¿Yo? ¿Cuando me hacen la guerra?
¿quién lo llamó a nuestra tierra?
¿quién le ruega estar aquí?

¿Yo quererte? con mirarte
sabe Dios que me condenas,
ve a que te saquen de penas
Pamuceno y Saliñí.

Te quiere mi beep,
e trovaremos un hico.
Quién le dio tan grande pico.
¡si soy chinaquita yo!

Y antes de que a un extranjero
darle mi mano resuelva,
le diré: ve a que te envuelva
la madre que te parió.

¡Que lindo es pasar la vida
junto a una blusa encarnada!
viendo una frente tostada,
y hermosa con se altivez.

¡Marequita! - El extranjero
es un plato desabrido
ven chinacate querido,
a espantar a ese francés.

Te quiere mi beep,
e trovaremos un hico.
Quién le dio tan grande pico.
¡si soy chinaquita yo!

Y antes de que a un extranjero
darle mi mano resuelva,
le diré: ve a que te envuelva
la madre que te parió.

¡Que lindo es pasar la vida
junto a una blusa encarnada!
viendo una frente tostada,
y hermosa con se altivez.

¡Marequita! - El extranjero
es un plato desabrido
ven chinacate querido,
a espantar a ese francés.

Sitio de Querétaro


En el patíbulo del Cerro de las Campanas
adonde estaban mis compañeros
peleando como fieles guerreros,
eran Méndez, Mejía y Miramón.

Ya la muerte va llegando,
compañeros ¡Que dolor!
que por ser emperador
la existencia va a perder
y sus títulos de honor,
toditito va a acabar.
¡Adiós, gobierno imperial!

¡Adiós querida Carlota!
cuando vienes a pelear
de tu lucido Márquez.
¡Ah, qué sitio tan fatal!

Desde el cerro de la Cruz
empezaron a tirar
los de las piezas rayadas
les gritaban con afán;
los de adentro les decían:
-Echen las piezas de pan-
los de afuera les decían:
-Apérenlas que allá van.

Ya la muerte va llegando,
compañeros ¡Que dolor!
que por ser emperador
la existencia va a perder
y sus títulos de honor,
toditito va a acabar.
¡Adiós, gobierno imperial!

¡Adiós querida Carlota!
cuando vienes a pelear
de tu lucido Márquez.
¡Ah, qué sitio tan fatal!

Desde el cerro de la Cruz
empezaron a tirar
los de las piezas rayadas
les gritaban con afán;
los de adentro les decían:
-Echen las piezas de pan-
los de afuera les decían:
-Apérenlas que allá van.

El telele


Ya Pamuceno murió,
¡Ay no, no, no, no, no!
Ya lo llevan a enterrar
 Entre cuatro reaccionarios,
Saligny de sacristán.

Cuando Almonte vino aquí
¡Ay si, si, si, si, si!
Pensó que se iba a comer
 A la republica entera,
¡Caramba! Como si fuese un pastel
Más derrotado el gabacho
 ¡Ay si, si, si, si, si!
Al tomar a Guadalupe
 Al indito se le tupe
¡Ay si, si, si, si, si!
 Y se le vuelve lelo y gacho

Ya Pamuceno murió,
 ¡Ay no, no, no, no, no!
Ya lo llevan a enterrar
 Con la cruz alta Miranda,
Tamariz con el cinal.

Cuando Almonte vino aquí,
¡Ay si, si, si, si, si!
Por el petit Napoleón
 Soñaba ser presidente
¡Caramba!  Y mandar a la nación
Aceptó México el reto,
¡Ay si, si, si, si, si!
Y el hábil de Pamuceno
 Se ha dado un frentazo bueno
¡Ay si, si, si, si, si! 
En el cerro de Loreto.

Ya Pamuceno murió,
 ¡Ay no, no, no, no, no!
Ya lo llevan a enterrar.
 Cobos le canta el responso,
Zuloaga se echa a llorar.

Cuando Almonte vino aquí,
 ¡Ay si, si, si, si, si!
A ponerse el majestad
 Y a darnos en su gobierno
¡Caramba!  Palos, y fiestas y pan,
Llego con sus once ovejas
¡Ay si, si, si, si, si!
Atontando viejos chochos,
Dando esperanzas a mochos 
¡Ay si, si, si, si, si!
Y consuelo a las viejas

Ya Pamuceno murió,
¡Ay no, no, no, no, no!
Ya lo llevan a enterrar.
Los mochos se ponen luto,
Las mochas van a rezar.

Cuando Almonte se murió 
 del telele que le dio
dejó escrito en un papel 
que le hicieran los honores
¡Caramba!  Y un entierro de virrey.
Ya le alzan un mausoleo
¡Ay si, si, si, si, si!
Y un epitafio que dice:
 “Aquí yace un infelice
¡Ay si, si, si, si, si!
 Se le indigestó el empleo”

Que ya Almonte se murió 
¡Ay no, no, no, no, no!
Ya lo llevan a enterrar,
 Si no con manto de rey
Con banda de general.

Los enanos


Estos franchutes ya se enojaron
porque a su nana la pellizcaron.
Padece insomnios monsieur forey
porque su triunfo no tiene fe.
y mientras tanto ¿qué es lo que harán?
monsieur botella ¿toma cognac?.

Estos franceses ya se enojaron
porque sus glorias les eclipsaron.
Y Pamuseno ¿qué les dirá?
que ya no quiere ser majestad.
Y aunque les pese vuelve a cargar
con sus huaraches y su huacal.

Estos franchutes ya se enojaron
porque a su nana la pellizcaron.
Se hacen chiquitos,
se hacen grandotes
y nunca pasan de monigotes.
Se hacen chiquitos,
se hacen grandotes
y nunca pasan de monigotes.

Batalla del 5 de Mayo


Al estallido del cañón mortífero
corrían los zuavos en gran confusión
y les gritaban todos los chinacos:
¡vengan, traidores! ¡ tengan su intervención!

Con Tamariz y Márquez se entendieron,
les ayudo el traidor de Miramón,
y los chinacos, bravos, se batieron
inundando de gloria la Nación.

¡Alto el fuego! Ya corren los traidores,
ni vergüenza tuvieron, ni pudor,
¡Toquen diana! Clarines y tambores,
 un día de gloria, la patria que triunfo.

¡Alto el fuego! Ya corren los traidores,
que vinieron a darnos la lección,
¡Coronemos a México de flores!
¡muera Francia! y ¡muera Napoleón!

Con Tamariz y Márquez se entendieron,
les ayudo el traidor de Miramón,
y los chinacos, bravos, se batieron
inundando de gloria la Nación.

¡Alto el fuego! Ya corren los traidores,
ni vergüenza tuvieron, ni pudor,
¡Toquen diana! Clarines y tambores,
 un día de gloria, la patria que triunfo.

¡Alto el fuego! Ya corren los traidores,
que vinieron a darnos la lección,
¡Coronemos a México de flores!
¡muera Francia! y ¡muera Napoleón!